Tarantino en el Pirineo
Reseña de la novela de María Pérez Heredia, Pirineo Noir, Barcelona, Penguin Random House, 2023
TURIA, N.º 151, junio-octubre 2024
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En la comarca de la Jacetania, en el Pirineo aragonés, cerca del Parque Natural de los Valles Occidentales, aparece el cadáver envuelto en plástico de una niña desnuda. La han degollado y le han arrancado las uñas y seccionado la lengua. Se trata de Emma Lenglet, tenía trece años y había viajado hasta allí desde Francia en un viaje escolar. Era la hija de un importante senador socialista francés y de una rica empresaria. A pocos kilómetros de ese lugar, en la localidad aragonesa de As Boiras, un lugar imaginario pero no lejos al parecer de Jaca y de Hecho, lugares a los que viajan los protagonistas, hace veintiséis años que asesinaron a seis niñas entre 10 y 14 años. Eran los años noventa y fue condenado por ello un vecino del pueblo, Marzal Castán, que se ha pasado todos estos años en prisión y que acaba de obtener la libertad. Esto haría que todas las sospechas recayeran sobre él, si no fuera porque Castán está custodiado por la Guardia Civil en un piso franco y, enfermo, pues debe vivir conectado a un respirador, apenas puede valerse por sí mismo. El padre de Emma Lenglet le pide que se ocupe del caso al comisario Kevin Girard, uno de los mejores y más experimentados policías en perseguir y aprehender psicópatas. Girard está casado con la que va a ser la narradora de la novela, Alice Leclerc, que siendo niña (tenía también por entonces trece años, los mismos que Emma Lenglet ahora) vivió con su madre, Elena, y su padrastro, Lorién, una temporada en As Boiras, justo esa en la que se produjeron los primeros seis asesinatos. Con los años, Alice escribió un libro de gran éxito contando aquellos días de terror que tituló ‘El Carnicero del Valle’ y que le valió la enemistad de buena parte del pueblo, pues denunció en él el silencio cómplice de muchos de sus vecinos y cómo, ante la ineficacia de la policía, tuvieron que ser los propios amigos de Castán quienes descubrieran y entregaran al asesino. Ese libro se lo dedicó Alice a su mejor amiga de As Boiras en aquel tiempo, Ana Castán, la sexta de las niñas asesinadas e hija del propio Marzal, que se convirtió así en filicida. Alice era también por tanto una extraordinaria conocedora de aquellas primeras muertes, que todos sospechaban que podían estar relacionadas con el asesinato de Emma Lenglet, y de ahí que el padre de ésta tuviera gran interés en que un curtido policía como Girard, pero también Alice, como experta en esos seis asesinatos de más de dos décadas atrás, viajaran a As Boiras y trataran de descubrir al asesino de su hija. La madre de Alice, que siempre tuvo con ésta una relación difícil, sigue viviendo en el pueblo y continúa casada con Lorién Garcés, un hombre prudente y tranquilo, querido por todos, que es el dueño del Gran Hotel de As Boiras -construido hace más de cien años y que nunca ha salido de las manos de su familia- y que siempre fue un buen amigo de Marzal Castán (pues éste aparentaba llevar una vida normal) y de Santiago Gracia, hoy guardia civil y uno de los responsables de la investigación de la muerte de Emma Lenglet. Elena y Lorién serán quienes reciban en As Boiras a Alice y a Kevin y los instalen en el Gran Hotel de la villa mientras dure la investigación de este nuevo crimen. Este es el comienzo de la historia que se narra en esta ambiciosa novela, y a partir de ahí todo irá desarrollándose a una gran velocidad, con una trama compleja y muy bien ordenada y resuelta, con un ritmo trepidante, en la que nada será lo que parece y en la que las sorpresas irán sucediéndose una tras otra, con nuevos personajes, nuevos crímenes y mucho suspense, y con unos pequeños capítulos a modo de flash backs (escritos en cursiva para diferenciarlos de la narración principal) que recogen parte del pasado común de Alice y Ana y que son claves para entender la relación entre ambas amigas. Alice siempre pensará que hay muchas cosas del pasado que no se investigaron debidamente y que la versión oficial de aquellos seis asesinatos no explica del todo lo que sucedió en As Boiras esos trágicos días. Las sospechas de Alice, sus dudas razonadas sobre lo que sucedió con esas seis niñas, especialmente con su amiga Ana Castán, van a ser decisivas para entender y aclarar los nuevos acontecimientos. María Pérez Heredia (Zaragoza, 1994), profesora de literatura española en Francia, donde reside desde hace siete años, que nos había entregado hasta ahora dos novelas (Esos días raros de lluvia y Starman) que anunciaban ya que estábamos ante una narradora de largo aliento, y que confiesa predilección por autores como Gillian Flynn (la autora del superventas Perdida), Donna Tartt (que con su novela El jilguero ganó el Premio Pulitzer) o Thomas Harris (el creador del psiquiatra caníbal Hannibal Lecter), lo que nos da idea de por dónde van sus intereses como escritora de novela negra o de escritora que introduce en sus novelas muchos elementos del thriller, se revela aquí como una gran contadora de historias, con un dominio absoluto de los recursos del suspense, y como una creadora de personajes inolvidables entre los muchos que aparecen en Pirineo noir (Alice, Elena, Kevin, su amiga periodista Camille Seigner, que publica la noticia de la muerte de Emma Lenglet en la prensa francesa, Jorge Lanuza, el novio de otra de las asesinadas…) que hacen que leamos la novela abducidos por una trama repleta de trampas, engaños, pistas falsas y giros argumentales que tratan de sorprender y confundir al lector, y todo ello en un marco geográfico aislado, casi asfixiante, propio de comunidades encerradas en sí mismas y poco habituadas a abrirse a las gentes venidas de fuera. Pirineo noir es una novela de tensión que nos deja muchas veces sin aliento, escrita con una prosa impecable propia de una escritora de perfil muy literario. Pero Pirineo noir es mucho más que una novela de género. La relación entre las dos grandes protagonistas de la novela (Alice y su amiga Ana), y la relación de la propia Alice con su madre y con Kevin, el marido que la quiere y la protege, nos hablan de la turbación y del miedo, de las dudas y la inseguridad, de la lejanía y del regreso, del amor y del dolor, del valor de la amistad, de la importancia de los recuerdos y, en definitiva, del sentido de la vida y de la muerte.
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